CON MOTIVO DEL SEXTO ANIVERSARIO DEL GRUPO AMISTAD MARESME, NUESTRO CAFÉ LITERARIO CONVOCÓ UN CONCURSO DE RELATOS. DE TODOS LOS RELATOS RECIBIDOS SE ESCOGIERON TRES, A LOS QUE SE LES HIZO ENTREGA DE SUS PREMIOS EL DIA DE LA FIESTA.

 








PRIMER PREMIO


Un río con dos orillas (y ningún puente)

 

Antes de urbanizarse, la calle fue barro. Suburbio. Chapoteo a la salida de la escuela en los charcos donde las ranas nos hacían guiños.

Soñábamos que éramos peces, peces de barrio pobre con las botas de nuestros hermanos mayores  y los abriguitos arruinados por las salpicaduras.

Clara Buendía Rocamayor era una anomalía, un error en aquella calle. Jugaba con nosotras a escondidas de sus padres. Bajaba de su chalet del barrio alto y se enfangaba como dios manda y jugaba al pillapilla.

 Antes de la expropiación, la calle fue pista de hielo y regatas de agua. Crujido excitante, tobogán en las cuestas.

Gritos, amenazas de las madres que no doblegaban nuestro entusiasmo.

El cuerpo sabía más que las ardillas. La memoria del agua nos mantenía vivas.

Un día nuestros padres recibieron una notificación del Ayuntamiento. Un nuevo plan urbanístico. Nuestras casas se expropiaron. Nos echaron de casa por decreto ley.

Me encontré a Clara Buendía Rocamayor en la ciudad. La reconocí, aunque habían pasado diez años.  Dos hombres fornidos la acompañaban, uno a cada lado.

Yo estaba a la puerta de las oficinas del paro, haciendo cola para entrar; me avergoncé, me encogí para que no me viera. Pero ella me sonrió y se adelantó para saludarme. Uno de los gorilas la sujetó por el brazo y le habló al oído.

Clara pasó de largo. Como la infancia.

Nuestra vida era un río con dos orillas (y ningún puente)

 

Pseudónimo: Clara de Luna



                           SEGUNDO PREMIO

El autobús 

Otro día en el paraíso...pero el espejo me odia...Vaya cara con la que he amanecido hoy: tengo ojeras hasta los pies...He pasado muy mala noche. Y aún suerte que me levanté a las cuatro de la mañana para tomarme un par de “gelocatiles” y ya no me duele la cabeza....Cuando acabe de peinarme me pondré corrector de ojeras y así no pareceré “la novia cadáver”. Mi hijo me grita a través de la puerta del lavabo que se va en bus al instituto porque su padre no puede llevarle. Yo tampoco puedo porque tengo mi coche en el taller. Después de una breve discusión, Paco huye al trabajo y yo hago lo mismo, caminando cabreada hacia la estación del tren. Cuando estoy a punto de llegar, veo una flor preciosa al otro lado de la carretera...es tan bonita como el día que hace hoy. ¿Cómo dice esa canción que a veces canta mi hijo? “Mañana será bonito”. Pues no, mañana, no...HOY ES BONITO. Voy a cogerla para Paco, que le encantan las orquídeas y así verá que no le guardo rencor por lo de esta mañana... Blanes, 16 de mayo de 2023. Una mujer de 47 años muere atropellada por un autobús. El accidente se produjo cerca de la estación y según las primeras investigaciones, fue muy rápido. Por causas desconocidas, la mujer atravesó la calle de repente y la conductora del bus no pudo evitar el atropello. La víctima murió en el acto.

Pseudónimo: Kortatu



                                                TERCER PREMIO


Lucecita 


Desde mi pedacito de cielo, veía el lago de aguas transparentes, donde chispas de

cristal brillaban en la noche. Mis compañeras las estrellas, sufrían al pensar que quizás no

pudiese regresar, pero yo estaba decidida a perseguir mi sueño a toda costa. Y una noche

calurosa de verano, partí hacia la Tierra. Los primeros rayos de sol salían tímidamente por el

horizonte cuando empecé a ver la extraordinaria belleza del paisaje. Ante mi, se extendía una

mullida alfombra de flores que rodeaba el lago, donde miles de mariposas de todos los

colores, acudían atraídas por el perfume. Las aguas del lago tachonadas de nenúfares

parecían de oro tocadas por los rayos de sol, y las libélulas revoloteaban jugando con el

agua. De los frondosos árboles color esmeralda los inquilinos nocturnos se iban a descansar

mientras los madrugadores pajaritos se despertaban trinando alegremente. La belleza y la

paz de aquel lugar, estaba en cada cosa creada. Hice muchos amigos con los que compartí

inolvidables veladas y siempre recordaré. Pero pasó el tiempo y comprendí que era el

momento de volver al hogar. Y una noche cuando la luna plateada jugaba con el agua, partí

hacia las estrellas. Perseguí un sueño y lo logré. Alcanza los tuyos, porque el recuerdo te

acompañarán para siempre.


Pseudónimo: Soñadora 


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